Le Alchimiste. Anselm Kiefer
7 de febrero - 27 de septiembre, 2026
Palazzo Reale
Piazza del Duomo, 12. Milán
Anselm Kiefer presenta Le Alchimiste en el Palazzo Reale de Milán. Un homenaje a las mujeres que, en su día, se interesaron por la alquimia y cuya labor, aunque perseguida y ocultada en su época, fue esencial para el nacimiento del pensamiento científico moderno. El proyecto expositivo, integrado por 38 telas de gran formato, está concebido especialmente para la Sala delle Cariatidi del palacio milanés.
El artista hilvana un diálogo con la arquitectura del espacio que acoge su propuesta: la Sala delle Cariatide, donde el incendio provocado por el bombardeo de los aliados en 1943 casi destruye la totalidad de las cuarenta esculturas de las mujeres de la Caria o las Cariatides, elementos sustento del balcón perimetral de la sala. Así, Kiefer no solo revela el universo intelectual de las alquimistas, sino que reflexiona sobre la historia, la pintura y la memoria femenina.
Kiefer nos propone un recorrido iniciático a través de sus creaciones. La textura de su pintura muestra un lenguaje alquímico, gracias al cual en cada una de sus telas emerge tanto un rostro femenino como su olvido en el seno de la historia oficial construida durante siglos. Le Alchimiste se alinea, pues, con las nociones revisitadas por el artista durante décadas: el mito, la historia, la memoria colectiva, la identidad, la destrucción y la regeneración.
Kiefer interpreta el lema alquímico Obscurum per obscurius, ignotum per ignotius («lo oscuro a través de lo más oscuro, lo desconocido a través de lo aún más desconocido»). Su proceder pictórico, el cual incluye el uso de la electrólisis y el fuego, es en sí mismo tanto un acontecimiento simbólico como una herramienta narrativa. Esta última le permite trascender el mero acto de la recuperación histórica para lograr dotar de corporalidad a las mujeres alquimistas: una identidad emergente, una historia, una materia transfigurada, e inaugurando la visión de un nuevo panteón femenino.
Las figuras espectrales a las que el artista otorga vida en la Sala delle Cariatidi, suspendidas entre el mito, la ciencia, la magia y la filosofía, hablan de exclusión, condenas y abjuraciones. Ello no obstante, dan cuenta, sobre todo, de experimentos o descubrimientos, de remedios médicos y tratamientos de belleza, de procesos de destilación y remedios tanto para el cuerpo como para la mente.
Así, Kiefer nos habla de Caterina Sforza, hija de Galeazzo Maria Sforza, duque de Milán, donde vivió su juventud, científica, condottiera y autora de un raro manuscrito que contiene más de 450 recetas de medicamentos, cosméticos y fórmulas alquímicas. O de Isabella Cortese, a quien se atribuye uno de los libros de secretos más famosos del Renacimiento. Y de Cristina de Suecia, hija de Gustavo II Adolfo Vasa y María Leonor de Brandeburgo, que convirtió Estocolmo en un centro de mecenazgo europeo. También de Margaret Cavendish, una de las pocas filósofas del siglo XVII autora de obras que entrelazaban la metafísica, la poesía y la ciencia. Y de Mary Anne Atwood, figura clave de la recepción espiritual de la alquimia en el siglo XIX inglés. O de Marie Meurdrac, química autodidacta y pionera de la divulgación científica femenina. Anne Marie Ziegler, alquimista de la corte en la Alemania reformada, condenada a la hoguera en 1575 por sus teorías consideradas perversas y arrogantes. Además de Sophie Brahe, figura puente entre la cultura cortesana y el laboratorio.
Mujeres que, merced a su talento y rigor, encontraron respuestas en la naturaleza y se orientaron hacia la cura del cuerpo y del espíritu, dedicándose a un conocimiento práctico y experimental en una época anterior a la ciencia moderna. Y que son convocadas ahora por Kiefer a modo de representación de los poderes creativos y redentores de las mujeres a lo largo de la historia.
Le Alchimiste de Anselm Kiefer está comisariada por la historiadora del arte Gabriella Belli. Asimismo, está promovida por el área de Cultura del Ayuntamiento de Milán y producida por el Palazzo Reale y Marsilio Arte, con la colaboración de Gagosian y Galleria Lia Rumma. La exposició forma parte de la Olimpiada Cultural de Milán Cortina 2026, el programa multidisciplinar, plural y difundido que anima a Italia a promover los valores olímpicos a través de la cultura, el patrimonio y el deporte, con motivo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026.